viernes, 13 de junio de 2008

La presión en los chicos, un arma silenciosa.

Luego de un seguimiento de las menores del básquet de Punta Alta, a primera vista parece que este factor no existe, pero realizando una investigación minuciosa sobre el tema, en cierto grado esta problemática esta instalada.
La primera impresión fue ver la entrega de las camisetas, aquellos rostros de los chicos, esos gestos, como si estuvieran en la búsqueda de un objeto precioso.
Las caras de los que no recibían casacas demostraban que se sentían inferiores a los cinco que pisaban el círculo esperando el saque inicial.
Esas miradas demostraban que esta vez ese grupo no quería ser parte del banco de suplentes.
Durante el partido la presión era de los” intocables” para el técnico, aquellos lideres que se hacían sentir distintos frente a sus compañeros.
Aquellos chicos que por condiciones marcan la diferencia dentro del campo de juego y es muy difícil que salgan de un partido.
La falta de compañerismo se declaraba en palabras como, sos un “bolu...”, haciendo alusión a la jugada en que un miembro de su equipo perdía la pelota.
Aun peor fue la venganza porque cuando quién perdió el balón, lo recuperó, también metió un triple en la misma acción y enseguida la replica a través de la frase “Toma pelo…”.
Son sólo pequeñas experiencias pero rompen con el ideal de formar un equipo solidario ya que el liderazgo no es para todos.
Si no sos el mejor, en un país tan exitista como el nuestro, a un chico lo hacen sentir el peor y jugar un partido sabiendo esto, ¿no es una presión?

1 comentario:

Diego García dijo...

Muy buena nota, coincido con el hecho de que exista presión en los chicos, sobre todo el los menores ya que son heteronomos y no tienen la posibilidad de elegir libremente lo que deseen.

Exitos con el blog!

Saludos!